Pronunciamiento Organizaciones mesoamericanas

Organizaciones mesoamericanas que trabajamos en la defensa de la diversidad de derechos de los pueblos de la región hemos seguido con mucho interés el juicio que se lleva a cabo en Guatemala por el delito de genocidio y deberes contra la humanidad en contra el exjefe de estado, el general retirado Efraín Ríos Montt y en contra del general retirado José Mauricio Rodríguez, jefe de inteligencia de su gobierno.

La fiscalía los acusa de ser responsables de 15 masacres en donde fueron asesinados por lo menos 1771 hombres, mujeres, niños y ancianos mayas ixiles en el departamento noroccidental de El Quiché, Guatemala, entre 1982 y 1983.
Ante este juicio sin precedentes en nuestro continente, de gran trascendencia para nuestra región y, en general, para la humanidad expresamos:

En primer lugar, nuestra solidaridad con las familias de las víctimas del pueblo maya Ixil, con sus comunidades, las entidades querellantes y acompañantes en su demanda de justicia.

Demanda que les ha exigido grandes sacrificios y riesgos hasta lograr abrir las puertas de acceso a la justicia, dada la estructura de impunidad que ha estado incrustada tradicionalmente en el Estado de Guatemala.

En segundo lugar, pedimos a las instituciones del sistema de justicia de Guatemala resolver prontamente el conflicto y el impasse creados por las acciones interpuestas por abogados, por presiones políticas y mediáticas y, en especial, por la resolución de la jueza Carol Patricia Flores del Juzgado Primero A de Mayor Riesgo de anular lo actuado durante más de un mes de juicio.
Pedimos que en esta resolución se rijan por el criterio inconfundible del derecho a la justicia de las víctimas, por las pautas de un estado de derecho y democrático; y por los requerimientos del sistema de justicia universal. Consideramos que subordinar estos compromisos fundamentales a subterfugios administrativos y procesales, pueden dejar en un estado de vulnerabilidad a las víctimas y testigos del juicio, así como prolongar y profundizar la situación de impunidad y de debilidad del Estado de Derecho y del sistema de justicia guatemalteco.

Finalmente, valoramos que si esta situación es resuelta en base a los fundamentosmencionados, se podrá construir una paz firme en Guatemala, basada en una justicia digna, en el conocimiento de la verdad y contribuirá a la reparación integral de las víctimas. De aquí fluirá la conciliación y, sobre todo, se sentará un precedente invaluable para que estos crímenes que conmovieron a Mesoamérica e hirieron a la humanidad no se repitan nunca más.

Costa Rica, 25 de abril 2013
 

Acción urgente para defensores de los Derechos Humanos -ACUDDEH- de México
Asamblea de Migrantes Indígenas de la ciudad de México -AMI- de México
Asociación de iniciativas populares -DITSÖ- de Costa Rica
Asociación para el Desarrollo Municipal -ADM- de Nicaragua
Brigada para Leer en Libertad de México
Centro de Servicios Municipales. Heriberto Jara -CESEM- de México
Coalición Internacional para el Hábitat, Oficina para América Latina -HIC-AL- en México
Enlaces Nicaragüenses de Costa Rica
Frente Indígena de Organizaciones Binacionales -FIOB- de México y Estados Unidos
Fundación del Río de Nicaragua
Fundación Guillermo Toriello -FGT- de Guatemala
Fundación Popol Na de Nicaragua
Instituto Mexicano para el Desarrollo Comunitario -IMDEC- de México
Servicios y Asesoría para la Paz -SERAPAZ- de México
Voces Nuestras de Costa Rica

Pronunciamiento Traicionar la paz

¡QUE FÁCIL Y RÁPIDO SE VACIA Y TRAICIONA EL CONTENIDO DE LA PAZ !

¡Inadmisible es atribuirle al Pueblo Ixil el riesgo de desestabilizar la paz por su digno reclamo de justicia al estado de Guatemala!

El comunicado “Traicionar la paz y dividir Guatemala” firmado el 16 de abril por algunos funcionarios de los gobiernos de la postguerra, obvian y atropellan claramente el sentido de la paz que el Consejo de Seguridad y la Organización de las Naciones Unidas dieron como marco de referencia para el proceso de paz en Guatemala que, en síntesis, era “desenraizar las causas de la guerra” o en palabras del Secret ario General B. Boutros-Ghali a “la acción de sostener estructuras que tienden a solidificar la paz para evitar la recurrencia del conflicto “ (Enero 1992)

Olvidarse de esa definición; evadir las decisiones políticas que hubieran llevado a desestructurar el entramado de poder racista que estaba en la raíz de la guerra de Guatemala es lo que ha permitido dejar brotes de conflicto, y no ha permitido construir estructuras firmes y duraderas para que ahora todos los pueblos y los ciudadanos de Guatemala pudiéramos gozar del bien de lapaz. Eso si es una traición profunda al sentido de la paz que fluye de la

verdad, de la justicia y genera conciliación. De ninguna manera se pue de aceptar la visión de que es la demanda por genocidio planteada por el pueblo Ixil contra el estado de Guatemala y secundada por organizaciones, ciudadanos y ciudadanas de Guatemala y del mundo lo que divide al país y traiciona la paz.

 

Fundación Guillermo Toriello

Guatemala 17 de abril 2013

Ante las graves y crecientes violaciones de Derechos Humanos

La Fundación Guillermo Toriello manifiesta:

Una condena y un dolor profundo por la violación a los derechos fundamentales de representantes indígenas, defensores y defensoras de derechos humanos, líderes comunitarios y campesinos, hechos que vienen incrementándose gravemente en los dos últimos meses, especialmente contra los que defienden su tierra y su territorio, impulsan consultas comunitarias de buena fe y exigen con firmeza su derecho a ser consultados y a decidir sobre sus bienes comunes y sobre las alternativas para su buen vivir.

El asesinato y tortura de Expectación Marcos Ucelo del Parlamento Xinka, el secuestro y tortura de los líderes comunitarios Rigoberto Aguilar, Roberto López y Roberto González, Presidente del Parlamento Xinka y Mayordomo de la Comunidad Indígena de Santa María Xalapán son señales alarmantes del deterioro que se está dando en la protección a los derechos humanos en Guatemala.

A estas graves violaciones se suman los asesinatos recientes de Carlos Antonio Hernández, líder de la Coordinadora de Organizaciones Populares, Indígenas, Iglesias, Sindicales y Campesinas de Oriente (COPISCO) y del Frente Nacional de Lucha, asesinado en Chiquimula y los asesinatos de los dirigentes de la Coordinadora Nacional Indígena y Campesina (CONIC) Tomás Quej en Cobán, Alta Verapaz y Gerónimo Sol Ajcot en Santiago Atitlán, Sololá.

Así mismo la persecución y la detención del Rubén Herrera en Huehuetenango, con larga y reconocida trayectoria como defensor de los derechos humanos y colectivos de los pueblos, hoy preso político.

Ante estos hechos y los que sistemáticamente sufren los dirigentes del CUC, otros líderes y lideresas en sus territorios, organizaciones de derechos humanos como UDEFEGUA, exigimos junto a otras organizaciones y organismos internacionales que las entidades del Estado guatemalteco cumplan con su mandato de garantizar el Derecho a la Vida y los demás Derechos Humanos, entre ellos el deber de proteger a los defensores y defensoras. Una política efectiva en este sentido es base imprescindible para la democracia, para la paz y para legitimidad del poder. La complicidad en el atropello a los derechos individuales o colectivos, ya sea por acción o por omisión deslegitima, corroe y acaba por destruir las bases del estado de derecho.

Diversidad de coaliciones de organizaciones sociales estamos seriamente comprometidas con las recomendaciones que emanaron con mucha fuerza y legitimidad de la Comisión de Esclarecimiento Histórico y los compromisos de los Acuerdos de Paz. Estamos luchando por erradicar las causas del conflicto y evitar su repitencia, que es el verdadero y profundo sentido de la paz. Esta paz que anhelamos, vemos que se aleja con las políticas económicas entreguistas y las prácticas violatorias de los derechos de los pueblos por parte del gobierno actual.

Nuestra solidaridad y compromiso con los afectados por las violaciones de sus derechos y con los que luchan tenazmente contra la impunidad en el país.

Guatemala, 19 de marzo 2013

La Fundación Guillermo Toriello rechaza declaraciones de la Empresa NaturAceites

Recientemente la Empresa NaturAceites difundió en campos pagados de radios locales de El Estor (Izabal) una serie de informaciones totalmente infundadas y falsas. Por el respeto que se merece la población y por el derecho que tiene la opinión pública a conocer la verdad y las actuaciones de la empresa nos vemos obligados a desmentir de manera categórica dichas informaciones. La Fundación Guillermo Toriello no tiene relación alguna con las acciones que han confrontado a la empresa con los trabajadores de su planta en Pataxte (Izabal). Las declaraciones en contra de las comunidades, las organizaciones campesinas y de la Fundación Guillermo Toriello pretenden encubrir las actuaciones represivas de la empresa contra los trabajadores y los líderes comunitarios que exigen respeto a todos sus derechos, tanto los laborales como el derecho a la tierra y a la alimentación. 

En la medida que avanza la abusiva reconcentración de la tierra y la expansión sin control de los monocultivos y megaproyectos en la región, la población se ve avocada a trabajar como precarios asalariados. Esta situación requiere una mayor vigilancia y medidas del Ministerio de Trabajo, de las entidades nacionales y los organismos internacionales que velan por los derechos laborales, ambientales y colectivos de las comunidades. Dicha reconcentración y expansión va de la mano de atropellos de toda naturaleza contra la población, y contra el medio ambiente.

Los responsables de los conflictos en la zona son los que violan sistemáticamente los derechos legítimos de los trabajadores, de las comunidades y del municipio; no son las organizaciones sociales que velan y piden garantías por el cumplimiento de dichos derechos como base de la paz en la región.

Fundación Guillermo Toriello

Guatemala, 14 de enero 2013