A LOS 20 AÑOS DE SU FIRMA… ¿QUÉ PASÓ CON LOS ACUERDOS DE PAZ?

Pero también hay quienes vieron una posibilidad que no pierde vigencia. Tomaron en serio que son un compromiso del Estado guatemalteco. No se quedan elucubrando, exploran permanentemente como fortalecen sus reivindicaciones históricas y actuales. Son un hilo de la esperanza que nunca muere y siempre transforma.

A LOS 20 AÑOS DE SU FIRMA…
¿QUÉ PASÓ CON LOS ACUERDOS DE PAZ?

 

La verdad es que hay quienes nunca los conocieron. Se les negó esa posibilidad como se les niegan los más elementales derechos… Todavía en Guatemala son las mayorías los que nunca los conocieron y son los habitantes más antiguos. Eran y son los principales destinatarios de los Acuerdos de Paz

Hay quienes los conocieron muy bien… y por eso los temieron. Los enterraron. Levantaron otros acuerdos que les favorecían más, los Tratados de Libre Comercio. Estos son los que traicionaron los Acuerdos de Paz.

Hay quienes creen que no los necesitaban. Viven en la vorágine del consumo, la competencia, la competitividad. Son base amorfa moldeable para sostener un modelo sin solidaridad y sin valores humanos.

Hay quienes los conocieron, los trabajaron, los sellaron, por un tiempo los abrazaron pero no pudieron o no supieron cómo convertirlos en fuente de energía, movilización, presión política y social. Acabaron por contemplarlos con nostalgia. Nunca se juntaron con los otros para convertirlos en frutos nutrientes de un buen vivir.

Pero también hay quienes vieron una posibilidad que no pierde vigencia. Tomaron en serio que son un compromiso del Estado guatemalteco. No se quedan elucubrando, exploran permanentemente como fortalecen sus reivindicaciones históricas y actuales. Son un hilo de la esperanza que nunca muere y siempre transforma.

Los hay quienes ante el Gobierno actual piensan que no es una elección si se toman o se dejan. Tienen el convencimiento de que un Jefe de Estado no puede decidir eso. Hay obligaciones que trascienden al humor de una persona, o las ocurrencias de su partido. Hay compromisos muy serios en juego que tienen vigencia y que serán reclamados y exigidos. Hay quienes no están dispuestos a permitir un paso atrás en el ejercicio de los derechos, en la defensa de los defensores y defensoras. Hay quienes, — y son muchos y muchas–, que exigirán más poder para la sociedad civil, para el ciudadano y para los pueblos. Estos no están dispuestos a permitir una remilitarización del poder de manera abierta o encubierta. Hay quienes exigirán participación y más participación, democracia y más democracia, real, activa y permanente hasta transformar el Estado.

Los Acuerdos de Paz siguen vigentes como portadores de aspiraciones pendientes.

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1 Response

  1. Pablo Gómez Candelaria dice:

    Interesante, me gustaría poder ver el documental. Actualmente estoy por proponer un proyecto de maestría que hable un poco sobre esto. Mi tesis de licenciatura fue sobre “Mario Payeras y los testimonios de una insurgencia armada en Guatemala”. Agradeceré me puedan facilitar el documental.

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